vertical
El análisis financiero dispone de dos
herramientas para interpretar y analizar los estados financieros denominan
Análisis horizontal y vertical, que consiste en determinar el peso proporcional
(en porcentaje) que tiene cada cuenta dentro del estado financiero analizado.
Esto permite determinar la composición y estructura de los estados financieros.
El análisis vertical es de gran
importancia a la hora de establecer si una empresa tiene una distribución de
sus activos equitativa y de acuerdo a las necesidades financieras y operativas.
Por ejemplo, una empresa que tenga unos activos totales de 5.000 y su cartera
sea de 800, quiere decir que el 16% de sus activos está representado en
cartera, lo cual puede significar que la empresa pueda tener problemas de
liquidez, o también puede significar unas equivocadas o deficientes Políticas
de cartera.
Como hacer el análisis vertical
Como el objetivo del análisis
vertical es determinar que tanto representa cada cuenta del activo dentro del
total del activo, se debe dividir la cuenta que se quiere determinar, por el
total del activo y luego se procede a multiplicar por 100. Si el total del
activo es de 200 y el disponible es de 20, entonces tenemos (20/200)*100 = 10%,
es decir que el disponible representa el 10% del total de los activos.
Supongamos el siguiente balance general
Como se puede observar, el análisis
vertical de un estado financiero permite identificar con claridad como está
compuesto.
Una vez determinada la estructura y
composición del estado financiero, se procede a interpretar dicha información.
Para esto, cada empresa es un caso particular que se debe evaluar individualmente, puesto que no existen reglas que se puedan generalizar, aunque si existen pautas que permiten vislumbrar si una determinada situación puede ser negativa o positiva.
Para esto, cada empresa es un caso particular que se debe evaluar individualmente, puesto que no existen reglas que se puedan generalizar, aunque si existen pautas que permiten vislumbrar si una determinada situación puede ser negativa o positiva.
Se puede decir, por ejemplo, que el
disponible (caja y bancos) no debe ser muy representativo, puesto que no es
rentable tener una gran cantidad de dinero en efectivo en
la caja o en el banco donde no está generando Rentabilidad alguna.
Toda empresa debe procurar por no tener más efectivo de lo estrictamente
necesario, a excepción de las entidades financieras, que por su objeto social
deben necesariamente deben conservar importantes recursos en efectivo.
Las inversiones, siempre y cuando
sean rentables, no presentan mayores inconvenientes en que representen una
proporción importante de los activos.
Quizás una de las cuentas más importantes,
y a la que se le debe prestar especial atención es a la de los clientes o
cartera, toda vez que esta cuenta representa las ventas realizadas a crédito, y
esto implica que la empresa no reciba el dinero por sus ventas, en tanto que sí
debe pagar una serie de costos y gastos para poder realizar las ventas, y debe
existir un equilibrio entre lo que la empresa recibe y lo que gasta, de lo
contrario se presenta un problema de liquidez el cual tendrá que ser financiado
con endeudamiento interno o externo, lo que naturalmente representa un costo
financiero que bien podría ser evitado si se sigue una política de cartera
adecuada.
Otra de las cuentas importantes en
una empresa comercial o industrial, es la de Inventarios, la que en lo posible,
igual que todos los activos, debe representar sólo lo necesario. Las empresas
de servicios, por su naturaleza prácticamente no tienen inventarios.
Los Activos fijos, representan los
bienes que la empresa necesita para poder operar (Maquinaria, terrenos,
edificios, equipos, etc.), y en empresas industriales y comerciales, suelen ser
representativos, más no en las empresas de servicios.
Respecto a los pasivos, es importante
que los Pasivos corrientes sean poco representativos, y necesariamente deben
ser mucho menor que los Activos corrientes, de lo contrario, el Capital de trabajo de
la empresa se ve comprometido.
Algunos autores, al momento de
analizar el pasivo, lo suman con el patrimonio, es decir, que toman el total
del pasivo y patrimonio, y con referencia a éste valor, calculan la
participación de cada cuenta del pasivo y/o patrimonio.
Frente a esta interpretación, se debe
tener claridad en que el pasivo son las obligaciones que la empresa tiene con
terceros, las cuales pueden ser exigidas judicialmente, en tanto que el
patrimonio es un pasivo con los socios o dueños de la empresa, y no tienen el
nivel de exigibilidad que tiene un pasivo, por lo que es importante separarlos
para poder determinar la verdadera Capacidad de pago de la empresa y las
verdaderas obligaciones que ésta tiene.
| Añadir leyenda VER ANEXO DE BALANCE |
Los anteriores conceptos no son una
camisa de fuerza, pues el análisis depende de las circunstancias, situación y
objetivos de cada empresa, y para lo que una empresa es positivo, puede que no
lo sea para la otra, aunque en principio así lo pareciera. Por ejemplo,
cualquiera podría decir que una empresa que tiene financiados sus activos en un
80% con pasivos, es una empresa financieramente fracasada, pero puede ser que
esos activos generen una rentabilidad suficiente para cubrir los costos de los
pasivos y para satisfacer las aspiraciones de los socios de la empresa.
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